sábado, 26 de mayo de 2012


Perdonar con el corazón
es dar lo que se recibió en misericordia.
Es soltar las amarras de un rencor que está en la borda.
Es sazonar con la sal del perdón, no con la hiel de la discordia.
Perdonar con el corazón
es dejar de alimentar el recuerdo que devora.
Es no prestarse al Tentador que nuestra paz se roba.
Es someterse a la justicia mayor de una cruz que se enarbola.
Perdonar con el corazón
es sosegar una pasión que al despertar se vuelve loca.
Es elegir una razón amiga, a mil razones, que al alma dejan sola.
Es ponerse las gafas de lejos, cuando todas las demás se quedan cortas.
Perdonar con el corazón
es contener las aguas de una herida que crece y se desborda.
Es dar alivio a una fiebre que sube y no se corta.
Es encontrar camino en un monte que nos pierde y aprisiona.
Perdonar con el corazón
es olvidar dónde quedaron las cuentas más deudoras.
Es no perder la riqueza del don que se atesora.
Es recordar las tantas veces en que uno, y en lo mismo, se equivoca.
Perdonar con el corazón
es tender puentes donde otros tiran bombas.
Es poner un gesto nuevo y no la hipócrita crema que revoca.
Es romper el eco a la violencia, derribando los muros en que choca.
Perdonar con el corazón
es alabar a Dios, que a las puertas de su casa se coloca,
y de un solo pródigo que asome,
con su inmensa alegría de Padre, la alborota.

Javier Albisu sj


No hay comentarios:

Publicar un comentario